La biblia habla de la muerte como un sueño, lo dice
en más de 50 veces, pero uno de esos pasajes es; en 1 tesalonicense 4:15-16 que
aquellos que duermen en Jesús resucitarán en su segunda venida. “Por lo cual os decimos esto en palabra
del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del
Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de
mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los
muertos en Cristo resucitarán primero.”
Hay personas que creen
que las personas se mueren y de inmediato van al cielo o al infierno y no es
así, el que muere su cuerpo solo descansa en tierra de donde vino y el soplo de
vida del señor vuelve a él.
Hay dos tipos de resurrección:
una para vida y otra para condenación
(muerte) eterna. Juan 5:28-29 dice, “No os maravilléis de esto; porque vendrá
la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que
hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo
malo, a resurrección de condenación.”
En génesis 2:7 habla
del principio del hombre. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo
de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser
viviente.” Dios no puso un alma (como las persona acostumbran llamarle)
dentro del hombre. Eso es una unión del polvo y soplo de vida es igual a alma. Cuando
una persona muere ya no hay alma el polvo vuelve a la tierra y el soplo de vida
a Dios. Las tablas más clavos es igual a caja de madera. Si no los unes, si los
clavos están por un lado y la madera por otro simplemente deja de ser una caja.
Esto es lo que pasa con el alma, personas creen que el alma queda en pena y no
es así una persona muere y va a un sueño profundo, donde no hay recuerdos, ni
nada de este mundo.
¿Qué
sucede con el alma? Simplemente deja de ser hasta que Dios venga en la
resurrección y coloque los elementos todos juntos nuevamente. En ese momento el
polvo y el aliento de vida son reunidos y entonces tienes una vida, una persona
viviente o un alma viviente nuevamente.
Pero para creer en todo
esto primero debe creer que Dios lo creo, sino npo puede entender su palabra.
La palabra de Dios no
dice que nosotros podemos hacer algo por esa persona después de muerta, solo
esa persona antes de morir puede hacer algo por ella, delante de Dios, después de
hay nada podemos hacer, más que rogar a Dios que esa vida se haya podido salvar
antes de morir. Los recuerdos mueren con esa persona, si usted odiaba a una
persona y esa persona muere, no crea que esa persona vaya a venir a molestarlo,
quien lo molestara será otra cosa pero no esa persona.
Solo debemos arreglar
nuestras cuentas con el señor aquí en la tierra y siempre estar preparados
porque nadie sabe el día ni la hora que partiremos de este mundo ni cuando el señor regresará.
Dios mismo estará con
nosotros y será nuestro Dios (Apocalipsis 21:3). Nosotros serviremos con todo
amor a nuestro Dios por siempre y gozaremos de la más estrecha relación con Él
(Apocalipsis 22:3-4).
Dios te bendiga.
Sharina Nuñéz N.

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