viernes, 8 de julio de 2016

La muerte, un sueño

La biblia habla de la muerte como un sueño, lo dice en más de 50 veces, pero uno de esos pasajes es; en 1 tesalonicense 4:15-16 que aquellos que duermen en Jesús resucitarán en su segunda venida. “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.”

Hay personas que creen que las personas se mueren y de inmediato van al cielo o al infierno y no es así, el que muere su cuerpo solo descansa en tierra de donde vino y el soplo de vida del señor vuelve a él.

Hay dos tipos de resurrección: una  para vida y otra para condenación (muerte) eterna. Juan 5:28-29 dice, “No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”

En génesis 2:7 habla del principio del hombre. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.” Dios no puso un alma (como las persona acostumbran llamarle) dentro del hombre. Eso es una unión del polvo y soplo de vida es igual a alma. Cuando una persona muere ya no hay alma el polvo vuelve a la tierra y el soplo de vida a Dios. Las tablas más clavos es igual a caja de madera. Si no los unes, si los clavos están por un lado y la madera por otro simplemente deja de ser una caja. Esto es lo que pasa con el alma, personas creen que el alma queda en pena y no es así una persona muere y va a un sueño profundo, donde no hay recuerdos, ni nada de este mundo.

 ¿Qué sucede con el alma? Simplemente deja de ser hasta que Dios venga en la resurrección y coloque los elementos todos juntos nuevamente. En ese momento el polvo y el aliento de vida son reunidos y entonces tienes una vida, una persona viviente o un alma viviente nuevamente.
Pero para creer en todo esto primero debe creer que Dios lo creo, sino npo puede entender su palabra.
La palabra de Dios no dice que nosotros podemos hacer algo por esa persona después de muerta, solo esa persona antes de morir puede hacer algo por ella, delante de Dios, después de hay nada podemos hacer, más que rogar a Dios que esa vida se haya podido salvar antes de morir. Los recuerdos mueren con esa persona, si usted odiaba a una persona y esa persona muere, no crea que esa persona vaya a venir a molestarlo, quien lo molestara será otra cosa pero no esa persona.
Solo debemos arreglar nuestras cuentas con el señor aquí en la tierra y siempre estar preparados porque nadie sabe el día ni la hora que partiremos de este mundo  ni cuando el señor regresará.
Dios mismo estará con nosotros y será nuestro Dios (Apocalipsis 21:3). Nosotros serviremos con todo amor a nuestro Dios por siempre y gozaremos de la más estrecha relación con Él (Apocalipsis 22:3-4).

Dios te bendiga.
Sharina Nuñéz N.


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