.La
palabra de Dios es más que importante es esencial para el diario vivir, al
leerla nos formamos y podemos cambiar nuestra forma de ser y de pensar a través
de sus sabios consejos. Mediante ella Dios nos dice como debemos vivir y cuales principios debemos tener. Aquí están
las leyes de vida, las cuales debemos cumplir y respetar a cada momento. Sus
mandatos están establecidos en sus diez mandamientos que debemos obedecer, cosa
que no solemos hacer.
El ¿porque es importante la palabra de Dios? es una pregunta que la misma
palabra nos responde, porque en ella están todas las respuestas.
- Lo
primero es que dice que hace sabios a los que se guían por ella.
2 Timoteo 3:15: y que desde la niñez has sabido las
Sagradas Escrituras, las cuales te pueden HACER SABIO para la
salvación por la fe que es en Cristo Jesús.
- Es lumbrera a nuestro camino,
nos alumbra.
- La palabra de Dios es limpia es escudo a los que en el esperan.
- Por ella somos renacidos.
1 Pedro 1:23: siendo renacidos, no de
simiente corruptible, sino de incorruptible, por la PALABRA DE DIOS que vive y permanece para siempre.
- Esta discierne los pensamientos e intenciones del corazón.
Hebreos 4:12: Porque la PALABRA DE DIOS es viva y eficaz, y más
cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el
espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las
intenciones del corazón.
- Nos conduce hasta el bien:
Proverbios 16:20: El entendido en LA PALABRA hallará
el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
- La palabra de Dios salva, somos
salvo mediante ella.
Lucas 8:12: Y los de junto al camino son
los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón LA PALABRA, para que no crean y se salven.
Santiago 1:21: Por lo cual, desechando toda
inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre LA PALABRA implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
Estos son algunos pasajes bíblicos mediante los cuales podemos darnos
cuenta de la importancia de la palabra de Dios. Pero si la estudiamos más
detenidamente responderemos nuestras preguntas con la ayuda del espíritu santo
y la oración.
Sharina Núñez N.

